Pasivos de fondos de pensiones: ¿menos riesgo sería más riesgo?

Published by Estrategia & Negocios

En el otoño del 2008, con la intensificación de la crisis financiera global, el temor dominó.  Los papeles comerciales se desvanecieron.  La tasa LIBOR explotó. Los mercados se derrumbaron.  Los bancos centrales vinieron al rescate con liquidez, ayudando a recapitalizar la industria bancaria, y rescatando a las compañías que eran “demasiado grandes para fracasar” (“Too big to fail”), y para muchas naciones, manteniendo a las personas empleadas.  Hoy la situación puede no ser tan intensa a nivel global, pero los síntomas persisten – no son menores los diez trillones de dólares en pasivos de fondos de pensiones.  Esta podría ser una de las mayores oportunidades en América Latina para las compañías de private equity (PE) e inversiones de impacto, las cuales se encuentran en una etapa temprana de desarrollo en la región.

La crisis financiera produjo el aceleramiento en que el ajuste de cuentas de dichos pasivos tuvo lugar por parte de los Fondos de Pensiones globales y latinoamericanos.  Muchos habían cargado sus portafolios con derivados tóxicos atraídos a los mismos como “inversiones seguras” dentro del mandato de “inversiones conservadoras”.  Eventualmente, dichas inversiones tuvieron que ser dadas como “write-down”, o incluso como “write-off”, lo que resultó en una mayor aversión al riesgo tanto entre los gerentes de fondos como los reguladores.  Irónicamente, ese sentimiento es contrario a la necesidad de recuperar dichas pérdidas a través de retornos más altos – y riesgosos.

Alta dependencia en relación-edad.  Pero dicha necesidad palidece en comparación con la tarea herculeana de fondear los futuros pasivos de los fondos de pensiones, especialmente a medida que la población vive más años y la tasa de natalidad disminuye.  El efecto neto de este fenómeno está incrementando la tasa edad-dependiente, con menos trabajadores para brindar soporte a un número de pensionados que crece rápidamente.

En América Latina, por ejemplo, los grupos de más de 45 años  de edad, son la población que más rápidamente está creciendo, provocando estimaciones que indican que el número de Latinoamericanos de 65 años y más se va a ver triplicado para el 2050, especialmente en Brasil, Chile, y México1. El censo de México del 2010 notó sólo un 1.7 por ciento de crecimiento de la población durante la primera década, una tasa menor que la que se necesita para reemplazar a la población de México y una situación que confrontan otros países de la región así como muchos países del mundo desarrollado2.

El sistema de pensiones de Brasil, la economía más grande de América Latina, “pagar a medida que vas” (PAYGO), está sufriendo la mayor falta de fondeo de los fondos de pensiones: Hoy día el país gasta 13 por ciento de su PIB en pensiones más que cualquier otro país perteneciente al Grupo de los 7, excepto Italia, donde la proporción de la población de mayor edad es tres veces la de Brasil 3.  Sin reformas, los impuestos sobre la nómina de salarios en Brasil –hoy día del 32 por ciento – tendrá que subir al 86% en el 20504.  Claramente esto no es sostenible, pero es también una característica de la mayoría de las naciones en el mundo y el motivo por el cual se requiere implementar reformas.

Es Imperativo obtener mayores retornos.  Ya sea que se aprueben reformas o no, los gerentes de fondos de pensiones deben todavía buscar mayores retornos para compensar los pasivos futuros.  Un hito para el éxito de las inversiones institucionales es obtener ganancias que sean un múltiplo del crecimiento del PIB.   Para ilustrarlo, el FMI pronostica un crecimiento del PIB de México de 3.5 por ciento para el periodo 2012-135 por lo tanto a fin de alcanzar las expectativas de un 2-2.5x retorno de la cartera múltiple, un gerente de fondo de pensión debe obtener un 7-8.75 por ciento de retorno real, neto de inflación.

Los gerentes de fondos de pensiones de América Latina tienen dos desafíos al tratar de alcanzar este objetivo:

1.     La mayoría de los países impone requisitos de inversión domésticos muy estrictos, tal como se muestra en la tabla, lo cual limita la habilidad para obtener mayores retornos provenientes de inversiones internacionales.

2.     Dentro de un universo de inversión limitado dentro de las fronteras nacionales, encontrar inversiones de capital con retornos sustanciales se hace difícil.

El caso de más inversiones de Private Equity en América Latina.  Dada la gran proporción de inversiones requeridas en activos domésticos para los fondos de pensiones en América Latina – con México siendo el más alto con un 80% -, los rendimientos para lograr las demandas crecientes de los fondos de pensiones para una población que envejece, son insuficientes.  En Argentina y Chile, los rendimientos luego de inflación son negativos.  Entonces, mientras que los reguladores de los fondos de pensiones podrían considerar a las inversiones en renta fija “conservadoras”, en estos países el tamaño del riesgo de este tipo de inversiones es más grande de lo que se conoce o calcula. Aún peor en el largo plazo esto se ve agravado por el efecto acumulativo de menores retornos por inversiones “conservadoras” sumada al rendimiento general de la cartera.

Los fondos de pensiones sin embargo, pueden impulsar los retornos de manera significativa mediante la inversión que las compañías de Private Equity realizan en pequeñas y medianas empresas, usualmente empresas familiares, que son predominantes en América Latina.  Esta fuente de retornos altos crecerá si los países le permiten a sus fondos de pensiones invertir en mayor medida de lo que hoy lo hacen en carteras de Private Equity.  Brasil es el país mas liberal, permitiéndole a los fondos de pensiones invertir hasta un 20% del total de los activos en vehículos estructurados incluyendo PE.  Colombia permite que el 10% de los activos sean invertidos de esa manera, mientras que la cifra es del 2.5% para Chile y Perú6.

A su vez, el foco de PE en desarrollar valor operacional en las compañías que tienen bajo cartera, puede  potencialmente hacer que estas empresas se tornen más innovadores y eficientes a nivel de capital con un mejor gobierno corporativo, basado en el estudio de los efectos de los fondos de private equity en los Estados Unidos y Europa sobre el desempeño de las compañías bajo su portafolio7.  Si los fondos de pensiones de América Latina pudieran invertir más en PE, y las PE, a su vez, pudiesen invertir en las pequeñas y medianas empresas de América Latina, las últimas podrían beneficiarse de la ayuda de las PE con sus operaciones y las primeras podrían beneficiarse de obtener mayores retornos sobre sus inversiones.

Private equity e inversiones de impacto.  El tamaño monumental de los fondos de pensiones de América Latina puede presentar otro desafío: Cómo invertir en una escala conmensurable con pequeñas y medianas empresas.  Como un transformador de electricidad, PE puede ayudar aquí también al proveer el necesario “due diligence” o diligencia debida, el compromiso operacional durante la vida de la compañía y  también la vigilancia luego de realizada la  inversión.  PE combinado con la filosofía de inversión de impacto puede ayudar a optimizar el portafolio de una compañía y el potencial de generar impacto social.  Esta optimización a lo largo y ancho de cientos, incluso miles, de compañías que los PE tienen en su portafolio pueden hacer una enorme diferencia de manera colectiva en los estándares de vida de la región, su cultura y medioambiente.

Los pasivos de los fondos de pensiones de América Latina no se resolverán por sí mismos y sólo se volverán más grandes a medida que permanezcan sin ser atendidos.  El camino más riesgoso es no hacer nada, lo cual puede conducir a disturbios tanto en el ámbito político como en el económico.  El riesgo de los fondos de pensión de ser demasiado conservadores en sus estrategias de inversión podría conducir a retornos insuficientes para enfrentar las demandas de una población que envejece en la  próxima década y con vistas hacia adelante.  Las PE en concierto con inversiones de impacto pueden proveer estrategias de inversión con menos riesgos que los que hoy se consideran son enfoques conservadores de inversión, especialmente cuando son consideradas en el contexto económico más amplio.

1 Kalavritinos, Michael and Sullivan, John T. An Examination of the Latin America Pension Systems – The Challenges Ahead, BNY Mellon Asset Servicing, 2011.

2 Censo Mexico 2010 , preliminary report.

3 Brazil’s Pension System: Tick, Tock. The Economist. March 24, 2012.

4 IBID.

5 World Economic Outlook, International Monetary Fund, January 2012.

6 Cimarron Partners, 2012

7 Stromberg, Per. The Economic & Social Impact of Private Equity in Europe: Summary of Research Findings. September, 2009.